El Trauma y La Fantasía, La Base del Síntoma
Control de Lectura: Estudios Sobre la Histeria (1985) y La Fantaía Histérica y su Relación con la Bisexualidad (1908)
Para empezar, hay
que tener en claro que el trauma puede ser físico, orgánico; así también puede
ser psíquico. Es este último el que se tomará para este control de lectura.
El texto “El
Estudio Sobre la histeria”
En el mecanismo del trauma
en el paciente empieza con las
reminiscencias que serían las imágenes
mentales, evocaciones y recuerdos de una situación que tuvo lugar en el
pasado pero que el síntoma sigue en el presente. Esto es porque hay una pérdida de afecto asociado a un
recuerdo y que esta perdida depende
del modo que haya reaccionado el paciente, ya sea de manera enérgica o sin esta. Entonces, cuando no se ha podido
elaborar psíquicamente una reacción o
acto ante aquel suceso, toda su
carga afectiva se mantiene en el tiempo con una estrecha relación con el o
los síntoma(s) que, en simples palabras (más adelante será explicada), esta
relación es causal, pero no es por el evento traumático sino por la no reacción, por no responder ante aquel
evento, no hay un acto enérgico y eso da paso al síntoma. Entonces, existe
la presencia de un cuerpo extraño, que provoca el síntoma.
Ahora, Freud y
Breuer nos mencionan que no en todos los casos es sencillo esta conexión. Es
fácil decir que es causal pero la cuestión cae en que a veces no es fácil
descifrar la causa- o sea el evento que traumó a la persona- o porqué existe
este síntoma ante este trauma. Ya que se
crea una relación simbólica entre estos dos, es decir que la conexión varia
mucho en cómo el paciente lo conectó,
cómo el enfermo relaciona el suceso
traumático con el síntoma, junto a lo ya mencionado que es si la persona reacciona o no frente al evento
traumático.
Una vez aclarado
esto. Se ve necesario conocer si son varios traumas o solo uno y si este/os dan
síntomas o solo uno. Para empezar, los dos autores mencionan puede haber un intenso trauma único, así como varios traumas parciales. Con este último
nos referimos a un grupo de motivaciones que al acumularse se exteriorizan como
un efecto traumático. También, se debe recalcar que para hacer la relación o
conexión entre estos traumas y síntomas se necesita construir estos traumas en un mismo historial patológico, es decir identificar cuáles fueron los eventos
traumáticos para el paciente. En
otros casos son circunstancias aparentemente indiferentes las que, por su
coincidencia con el suceso, son eficaces, o con un instante de gran excitabilidad
(como el caso de la viuda rica de 72)[2],
adquieren la categoría de traumas, que nadie sospechaba, pero que conservan a
partir de ese momento.
La patología no
siempre está relacionada con el trauma. En
el texto de Freud, “Fantasías histéricas
y su relación con la bisexualidad” (1908). Primero, las fantasías son deseos de una privación y
un anhelo “Algunas fantasías se las cultiva con
vergüenza, desde lo más íntimo” menciona Freud dando dos tipos de fantasías,
las que son conscientes y las inconscientes que se pueden haber sido siempre
inconscientes o las que fueron consientes pero pasaron a ser inconscientes. mantienen
un vínculo con la vida sexual durante el periodo de masturbación (en la
infancias) que está compuesto de dos fragmentos (una soldadura): la fantasía y
la autosatisfacción, pero, como la vida sexual de la persona está llena de
tensión (también la relación del individuo con su cuerpo) por la prohibición de la autosatisfacción y/o
la represión de aquellas fantasías “indebidas” para la persona, este
periodo de masturbación se fusiona con una representación-deseo
con la intención de realizar la situación en que la fantasía culminaba o sea,
cuando el individuo renuncia a aquella satisfacción
marturbacion-fantasia esta pasa a
ser inconsciente a través de la represión, con abstinencia, sin satisfacer
ese deseo aparece el síntoma. Entonces, los síntomas son fantasías inconscientes
por la conversión que intenta buscar la aproximación a la satisfacción mediante
el síntoma
Como conclusión,
el trauma y la fantasía están vinculadas al síntoma -a la patología-. En muy
breves palabras, falta de reacción ante
el evento traumático produce el síntoma (no hay reacción, no se
produce la respuesta, alguna forma de liberar, liberar el afecto). Por otra
parte, la fantasía que no pasó por la
conversión o fue reprimida (no hubo forma de reacción, no se liberó, no se
pudo satisfacer el deseo) da al síntoma.
Por eso es que es importante no reprimir los deseos sexuales o lo traumas
porque estos deben expresarse, deben liberarse para que no se manifiesten como
dolores de cabeza, neuralgias, etc. y esto se realiza mediante la palabra,
mediante la asociación libre, la terapia con el psicoanalista.
El caso de Elizabeth Von R.
Se ve necesario
hacer una interpretación se lo ya explicado con este caso suponiendo que fue
leído el mismo. Elizabeth presenta diferentes traumas, recuerdos, ideas, deseos
reprimidos que para ella no son correctos (como la fantasía de querer estar con
su cuñado o el sentirse culpable de empeoramiento de la enfermedad de su padre)
esto ocasiona que el síntoma aparezca
El caso de Katharina
Katharina tuvo
diferentes eventos traumáticos como el acecho del tío (su papá) que ella no
pudo reaccionar porque no los veía sexuales pero que se dio cuenta que si lo
eran. Y que después de un tiempo cuando vio que el tío la acechaba sexualmente
a su prima aparecieron los síntomas (vómitos que son síntomas simbólicos asco
moral). Entonces Freud menciona que hay dos tiempos para el trauma: la pre-sexual que es la que el
individuo no comprende de que se trata la sexualidad. Y la interpretación de un nuevo suceso sexual que se une con aquel
que no fue comprendido como sexual dando el valor traumático.
[1] El evento traumático
no siempre es uno, pueden ser varios más adelante se lo explica.
[2] Véase el Libro de
Casos del DSM-IV.
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