"Ay, se me salió lo TOC"

El deseo de tener un Trastorno Mental



En la actualidad, 970 millones de personas tienen un trastorno mental, una de cada ocho personas sufre por su propio comportamiento, por sus propias ideas, por su forma se ser. Un trastorno mental puede pasar desapercibido para la persona que no tenga una estrecha relación con el que sufre de este. Un claro ejemplo es la Tricotilomanía, algún trastorno parafílico, incluso un Trastorno de ansiedad. Todos estos pueden llegar a ser muy bien camuflados por el muchas veces inteligente paciente. El miedo al qué dirán, el mostrarse débil por el hecho de estar enfermo por tu propio comportamiento, el saber que muchos no comprenderán por lo que le sucede, son algunas de las muchas causas hay cuando el paciente decide hacer todo para que nadie sepa de su calvario. 

Por otra parte, se debe agradecer a los medios de comunicación y a los profesionales que comparten información valiosa y fidedigna en las RRSS sobre los dolorosos Trastornos Mentales. El hecho de hacer conocer al internauta y generar conciencia sobre estos hace que cada día se acuda al psicólogo por presentar síntomas de algún trastorno o por estar en constante sufrimiento, y así encontrar el camino de la paz, tranquilidad y progreso personal. 

Sin embargo, el difundir información de los Trastonos Mentales no siempre trae mejoría en todos los casos. A la hora de difundir este tipo de información se debe saber cuál es el objetivo de este, no solamente es "brindar información" de debe aclarar para quién es esa información, se debe aclarar qué se debe hacer con esa información. Por ejemplo, se ha puesto muy de moda compartir información sobre los trastornos mentales por parte de personas que tienen el trastorno, lo más desagradable es que no comparten la información completa del diagnóstico, generando el autodiagnóstico en muchos jóvenes, y esto no es lo ideal. Se debe informar principalmente la duración, las características diagnósticas, la recurrencia de estos y sobre todo se debe informar que se debe acudir con un especialista si hay malestar mental, no para tener una etiqueta, sino para recibir un tratamiento.

El romantizar los trastornos ayudan a que el paciente tenga más compasión con sí mismo y que la recuperación sea emocionalmente más llevadera. Pero, para aquellos que no la padecen... muchas veces terminan interesados de padecerla, eso no solo es, a mi parecer, penoso y de muy mal gusto, ¿por qué la necesidad de querer padecer de tanto sufrir? ¿por qué desear el dolor? no, no, no, no es desear dolor, ¿es desear la atención que recibe el verdadero paciente? ¿será que hay algún vació que intenta ser llenado con el autodiagnóstico y sobre todo, compartirlo como signo de orgullo y valor?

Me indigna haber conocido personas en su día a día sus frases contengan: "ay, es que me sale mi TOC" o "sí, es que estoy depresiva"; el hecho de hacer un buen trabajo académico, ser terco u ordenado, no "te vuelve TOC" el querer hacer un buen trabajo solo te vuelve responsable, ser terco solo demuestra que eres poco flexible y ser ordenado solo demuestra los valores de casa. A lo que me voy es que el TOC, la ansiedad, la depresión y otros miles de trastornos que muchos se etiquetan son realmente dolorosos, son realmente incapacitantes. Se debe generar conciencia sobre estos, dar información completa, y sobre todo siempre recomendar ir con un especialista.

Esperando que este pequeño comentario genere consciencia a los inconscientes y aliviando lo que deseaba sacar... me despido.


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