La Etiología de los Desórdenes Fronterizos según Otto Kernberg
La Etiología de los Desórdenes Fronterizos según Otto Kernberg
Introducción
En la
actualidad se han presentado a consulta diferentes formas de vivir que llegan a
ser dañinas para el sujeto, una de estas es la que Otto Kernberg explica: “Los
Desórdenes Fronterizos”, que llegan a ser muy discapacitante si el sujeto no va
a análisis. Entonces, para seguir un trazo, la pregunta que resolveremos es ¿Cuál
es la etiología de los desórdenes fronterizos según Otto Kernberg (1979)?.
Desarrollo
Existen dos
desafíos que el niño integra para convertirse en sujeto, el primero es que el
sujeto tiene el desafío de diferenciar las imágenes de sí mismos con las
imágenes del objeto. Por ejemplo, diferenciar que el niño es una persona
separada a de su madre, no son el mismo objeto. Si no supera este desafío el
niño tendería a desarrollar una estructura psicótica, ese sería el primer
desafío. En el segundo desafío, el niño debe poder integrar las
identificaciones positivas, de carácter libidinal es decir experiencias
vinculadas con las experiencias de gratificación, de placer y/o de amor con las
imágenes, que se van a estructurar de forma separada, de frustración, displacer
y agresión tanto del sí mismo como del objeto. Estas se estructuran de forma
separada en un principio y el desafío es integrarlos para dar paso a la
“normalidad”. En este segundo desafío, en un principio se constituyen
separadamente por la precariedad de Yo, ya que es la única forma de asimilar
estas experiencias, primero las asimila como solo buenas o solo malas, y a
medida que se va desarrollando el Yo, el niño va generando la idea de que ese
objeto (la madre) es suficientemente bueno entonces siente que puede depender
de él, aún si a veces produce frustraciones, el balance es positivo, o sea
integra estas dos ideas.
Ahora, si el balance no es positivo y hay mucha
más frustración que experiencias de gratificación, la defensa es la incisión ya
que el niño no puede considerar que son el mismo objeto el que le frustra y el
que le gratifica, porque si depende de este objeto que es tan frustrante lo
toma como peligroso y genera ansiedad. Entonces habría un objeto súper malo y
un objeto idealizado, totalmente bueno y esto produce que la confianza básica
de las suficientes experiencias de gratificación en el mundo real, sean
sustituidas por una confianza básica, pero de origen fantasioso. Cabe mencionar
que estás dos relaciones (la relación total mente gratificante y la totalmente
frustrante) se constituyen paralelamente haciendo que el sujeto oscile entre
una y la otra viviendo en ese cambio entre la relación con el objeto bueno o el
objeto malo. Entonces la incisión es el primer mecanismo de defensa en los
Desórdenes Fronterizos. Después siguen otros mecanismos que se usan como
complementarios a este primer mecanismo de defensa esencial. Kernberg explica
que la incisión provoca una especie de círculo vicioso porque, por un lado, es
un mecanismo de defensa que es primitivo o sea se manifiesta ante un Yo débil
porque requiere menos energía que otros mecanismos y por otro lado la incisión
es una de las principales causas de la debilidad Yo, entonces se produce una
especie de círculo vicioso. Hay varias manifestaciones clínicas de la incisión,
una de ellas podría ser la aparición alternada de las dos identificaciones
acompañado con una negación ya que no da demasiado crédito a el hecho de esta
contradicción, o sea, esta experiencia de contradicción no se le toma
importancia (por el mecanismo de la negación). Otra manifestación clínica la
deficiencia de control de impulsos, el sujeto vuelve a caer en el mismo acto
impulsivo como en adicciones a las drogas, a la comida, a la cleptomanía, a
ciertas actitudes sexuales que le pueden causar conflicto al sujeto ya que no
quiere que sea parte él o no quiero producir es acto, pero que alternadamente
aparece impulsivamente el impulso y, en ese momento, es sintónico o está de
acuerdo, pero después vuelve al otro estado que le genera arrepentimiento. Por
último, la expresión clínica más común y conocida es la separación de los
objetos externos en objetos totalmente buenos o totalmente malos, es decir que
el sujeto puede pasar de sentir completo amor admiración idealización por una
persona y pasar al otro extremo de considerarlo como carente de valor un objeto
despreciable es decir que pasan de un extremo al otro los sentimientos y el
concepto que se tiene por esa persona, creando realmente una inestabilidad
emocional muy característica de los desórdenes fronterizos. Un mecanismo
complementario es la idealización primitiva, este es un modo de idealización
donde se tiende a ver a un objeto externo como totalmente bueno y esto sirve
para encontrar un objeto que ayude a protegerse de la experiencia de objetos
totalmente malos y amenazadores que se manifiestan en su mundo interno.
Otra
manifestación se da cuando el sentimiento entre ese objeto se va a alternando y
también va alternando su estado de ánimo, entonces cuando aparece la parte mala
del sujeto también aparece la parte mala también va a aparecer la parte mala
del objeto, provocando tendencias paranoides, puesto que el sujeto siente que
el sentimiento de odio que él tiene hacia el objeto es igual que el del objeto
hacia él. El último mecanismo defensivo primitivo es la omnipotencia y
desvalorización es decir que el sujeto tiende a, por un lado, idealizar a un
objeto, darle mucho valor y grandiosidad para hacerse cuidar por él y
protegerse de los objetos negativos, o puede suceder todo lo contrario o sea
tener miedo a ese objeto dando así manifestaciones paranoides. Pero también
alternativamente, el sujeto se identifica con el objeto ideal sintiéndose
grandioso y crear esta especie omnipotencia, o sea, una especie de convicción
inconsciente de que son especiales y qué pueden esperar gratificaciones de los
demás. Esto hace que los sujetos con un desorden fronterizo no les cueste
sentir amor ya que normalmente solo sienten afecto porque le brinda seguridad
la otra persona. Una manifestación indirecta de la habilidad yoica es
tres: intolerancia a la ansiedad, falta
de control de impulsos e insuficiencia de los canales de sublimación.
intolerancia a la ansiedad el sujeto tiende a poner la falta en el otro, cree
que la ansiedad es causada por el otro. Después está la falta de control de
impulsos y ultimo está la insuficiencia de los canales de sublimación que se
refiere a la incapacidad de tener goce y logros creativos o sea que no puede
desplazar el deseo a otro objeto más permitible. Otra sintomatología
característica es el síntoma es la ansiedad, esta es flotante crónica y difusa,
es decir que es permanente. Un segundo elemento es que existen múltiples fobias
que pueden aparecer y limitan seriamente la vida social del sujeto, estas
fobias suelen ser con ver con el propio cuerpo o la propia apariencia, las
otras fobias que no son de esta estructura suelen ser a un animal, a algún
objeto externo o a las alturas. Otra manifestación que también podría aparecer
en una neurosis pero que ciertos detalles la distinguen de lo que sería la
estructura neurótica son síntomas obsesivos compulsivos
Conclusión
La etiología
de los desórdenes fronterizos se da por el mecanismo de defensa llamado
incisión que sería dividir los afectos positivos de los negativos de un mismo
objeto puesto que el sujeto no tolera que haya pocos afectos positivos, los
síntomas estaría entre la Neurosis y la Psicosis; estos serían una falta de
control, ansiedad constante y dependiendo de la situación tenderá a magnificar
o menospreciarse a sí mismo o al otro. Si bien esta estructura es presentada
recientemente, no quiere decir que tenga menos valor, ya que forma parte del
sufrimiento de varios sujetos, por esto es que los estudiantes de psicología
deben se debe conocer de estos desórdenes fronterizos para tener la capacidad
trabajar con estos durante la clínica psicoanalítica y así evitar confusiones
con otras estructuras.
Bibliografía
Kernberg, O. (1979). Desordenes Fronterizos y Narcisismo
Patológico. Paidos Iberica Ediciones S A.
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